Debido al descenso de los glóbulos rojos y las plaquetas producido por su enfermedad y por el tratamiento, en ocasiones es
inevitable que en algún momento de su enfermedad se le administren las células que le faltan y que se obtienen a partir de la sangre
de donantes voluntarios.
Tipos:
- Concentrados de Hematíes: Se le administrarán en aquellas ocasiones en las que el número de glóbulos rojos
sea muy bajo y presente síntomas de anemia importantes.
- Concentrados de Plaquetas: Cuando su cifra de plaquetas sea tan baja que haya muchas posibilidades de
aparecer sangrado importante.
- Plasma: Reservado para las ocasiones en que la sangre coagula mal y se sangra de forma importante.
Problemas con la transfusión:
Aunque probablemente lo más temido es la transmisión de enfermedades infecciosas como la hepatitis o el SIDA, los completos
análisis a los que actualmente se realizan las bolsas de sangre hacen que este riesgo sea mínimo. Sin embargo, es posible que
aparezcan otros problemas más frecuentes:
- Fiebre y escalofríos.
- Erupción cutánea y/o picor.
- Sensación de respiración dificultosa o "disnea".
Todos ellos pueden aparecer en cualquier momento de la transfusión. Son debidos a la reacción entre elementos de la sangre del
donante y del receptor, que los reconoce como algo "extraño". Aunque suelen ser molestos generalmente no son graves y lo habitual
es que se solucionen de una forma rápida.
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