Redes sociales en el entorno menos inmediato.


La valoración de otros factores del entorno del enfermo nos aporta elementos que influyen diractamente en la situación del problema: sea cual sea el miembro de una familia afectado, la situación socioeconómica se resiente, provocando estados de ansiedad, miedo al mañana, etc.

Generalmente se trastocan los medios económicos de la familia, bien por una disminución de los mismos, bien por el aumento de los gastos o ambos.

El riesgo de muerte para el enfermo (si es el que aporta los recursos económicos) aumenta su tensión y angustia. Se pregunta "qué le pasará a mi familia si falto", pregunta que también condiciona al resto de los miembros de la familia.

La necesidad de hacer frente a los gastos derivados de la enfermedad establece nuevas prioridades, lo que conlleva a prescindir de actividades hasta ese momento habituales, y su falta puede crear confilctos con alguno de los componentes de la familia.

En lo referente a la situación laboral, esta se trastoca en cuanto al rendimiento cuantitativo y cualitativo. La necesidad de tiempo para atender al enfermo o, la ausencia de trabajo por la enfermedad, en la medida en que se alargue esta, puede suponer una presión añadida ante el riesgo de pérdida del puesto de trabajo o crisis del negocio.

El dilema trabajo / atención suficiente y adecuada al enfermo es otro aspecto que está presente y al que, dependiendo del tipo de trabajo, podrá considerase o no red de apoyo.

Cultura y medio. -- El medio en que vive el enfermo también supone un mayor o menor punto de apoyo en la situación.

Una cultura tradicional, con valores muy marcados en la familia amplia (padres, hermanos, tíos, abuelos, etc ...), permitirá reforzar y liberar a miembros del entorno inmediato.

Un núcleo rural o urbano permitirá disponer de una red de relaciones más cercana y rápida, o no.

Ocio.-- El enfermo y su entorno más cercano suelen prescindir de sus grupos de pertenencia por aficiones, gustos de tipo deportivo, cultural, etc, rompiendo sus relaciones, y sin embargo significan un refuerzo de superación y positivación del conflicto, que favorecería -- si se mantuvieran -- estados menos angustiosos.

En individuo, superada su enfermedad, precisa volver a integrarse en ese mundo de relaciones, puesto que esta vía es el medio para normalizar su salud física, psíquica y social. La recuperación de esta red de apoyo no solamente favorece la rehabilitación del enfermo, sino la de su familia y amigos.