Linfomas.


Constituyen el otro gran grupo de enfermedades tumorales originadas partir de las células de la médula ósea. Se trata de tumores de los ganglios linfáticos.

Tipos:

Enfermedad de Hodgkin:

Aunque con diferentes resultados según su variedad, es una neoplasia curable aun en estadíos avanzados.

Linfomas no Hodgkin:

  • De bajo grado: De crecimiento lento pero de más dificil curación.
  • De alto grado: De crecimiento rápido, aunque generalmente con buena respuesta inicial al tratamiento.

Síntomas:

  • Adenopatías: Aumento del tamaño de los ganglios en cuello, axilas, ingles, tórax o abdomen.
  • Fiebre vespertina, sin escalofríos u otros síntomas de infección.
  • Cansancio.
  • Pérdida de apetito.
  • Pérdida importante de peso.
  • Sudoración nocturna intensa mantenida.

La aparición, y sobre todo la persistencia, de estos síntomas debe ser motivo de consulta a su médico.


En función del tipo de linfoma, el tratamiento consistirá en la administración de radioterapia o quimioterapia. Esta última se administrará cada 2 ó 4 semanas de forma ambulatoria (sin precisar ingreso), o bien ingresado por ser más enérgica y conllevar las mismas consecuencias que el tratamiento de las leucemias.